Bueno, pero hay algo bueno en todo esto.
¡Que no llevamos una vida aburrida!
Salu2 «¡Ay, qué estrés!» Segmento 2 Este segmento
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Bueno, la verdad es que es difícil poder evitar las presiones en nuestra vida, por mucho
que queramos. Lo que sí podemos intentar es mejorar nuestra suerte.
¿Cómo? Para algunas personas el secreto está en su fe y su religión o en un amuleto.
¿Son Uds. supersticiosos? ¿Tienen Uds. un amuleto o una rutina para atraer la buena
suerte o prevenir la mala suerte?
Laura Sánchez Tejada les hizo estas preguntas a los estudiantes mexicanos. Miren
algunas de sus respuestas.
Yo no soy supersticiosa. No uso en sí ningún objeto en particular. Solo me encomiendo
a Dios y que todo salga bien.
No, yo no soy supersticioso.
No me considero una persona supersticiosa. Al contrario, prefiero yo estudiar antes de
un examen, eso me parece la mejor solución para salir.
No, cero superstición. Hay que estudiar y trabajar fuerte, nada más.
Sí, soy un poco supersticiosa, porque cuando pasa un gato negro… es lo más común. Y
también cuando pasas abajo de una escalera también es una superstición muy fuerte
aquí. Pero, para… No sé… Yo para protegerme uso a San Miguel Arcángel, que es este.
Lo traigo siempre en mi cartera. Me da suerte y me protege.
Me hice supersticioso cuando me regalaron un rosario. Realmente cuando necesito de
algo es cuando lo uso.
No, no soy supersticiosa.
Bueno, yo creo que aquí sí se van a reír porque sí tengo muchas cosas que, entre
comillas, me ayudan a, a pasar mis exámenes y dentro de ellas están los amuletos y mis
creencias religiosas personales, ¿no?, que… Bueno, aquí se van a percatar que son
bastantes cosas que significan muchas cosas en chino, este, hindú, este, en hebreo,
este, tibetano, cristiano, este… O sea, viene un poquito de todo, que es como que… una
protección general hacia... hacia lo que… en general, no tanto para la escuela como
para la vida diaria.
¡Ese chico debe estar protegidísimo! A ver, Ana, muéstrales a nuestros telespectadores
tu amuleto de la buena suerte.
¡No es un amuleto de la buena suerte! Es algo que me regaló mi abuela y por eso le
tengo cariño y sin darme cuenta lo toco cuando estoy nerviosa. Y como creo que tienes
envidia de mí, le pedí a mi mamá que me mandara uno para ti.
¡Mira, qué amable! Ahora sé que voy a tener mucha suerte en la vida. Muchas gracias,
Ana, y dale las gracias a tu mamá también, por favor.
De nada, no hay de qué. Bueno, y con Víctor protegido contra todo mal, les decimos
adiós.